Forum Numeano

Año 1 - Nº 01 - Lima, Marzo del 2006.

Del Nuevo Hombre

por:Gustavo Mayeski.

Podría concebirse el nuevo hombre como un supra-hombre, desestimando la obtusa y delusiva escalona evolucionista y los rezagos pasionales y despóticos del voluntarismo Nietzscheano.

Así también habría de desestimarse aquella naturaleza coactiva y determinista del zoon-noetikón, que obnubila las racionalidades y nos obliga a un volver a empezarlo todo, con la puesta de la mirada reduccionista de la eidética trascendental.

El superhombre del irracionalismo nietzscheano es tanto así la cúspide de todo fatalismo evolucionista: siendo efectivo este superhombre en emergencia multitudinaria seconfrontaría ya brutalmente a la extinción de la humanidad, puesto que solo la racionalidad de jure, y acaso esas intermitencias racionales de facto, han pretendido la integridad humana siempre.

El Telos de la tesis de superhombre, no es la consumación de la suprema perfectibilidad racional, es antes bien el desenvolvimiento de aquello que supuestamente palpita en aquella naturaleza humana, justificante de las mayores o más sutiles atrocidades, esto vendría a ser la naturaleza dionisíaca.

Lo apolíneo es vacua pretensión, aunque ya de por sí la racionalidad lo es también en la ciencia de prosapia evolucionista, el hombre así se halla sesgado por su animalidad, o por los instintos, o por lo hereditario, etc., etc. La Culpa y el respeto al alter son meras coordenadas sociales, convencionalismos coactivos, que no conciernen al hombre según esta tesis, y así lo cree el superhombre que se va constituyendo como subjetivismo. Una comunidad de superhombres sería intolerable, puesto que atendiendo al ser dionisiaco no tardaría en aparecer la opresión y un débil hombre recusado de inmediato.

No se admita como suele creerse el ateísmo en el superhombre, como se suele creer. El superhombre es el deicida, que además ha creado otra eternidad: la del eterno retorno, al modo de los ritualistas y ascetas orientales. Del mismo modo que Schopenhauer imprimió caracteres orientales en su doxa filosofante, así Nietzche se pone a tenor de uno de sus referentes irracionalistas.

El Nuevo Hombre ha desestimado todo naturalismo, ha superado la mirada ingenua y displicente propia de esta actitud, ha superado la doxa y empieza y logra cabalizar el saber; se dirige con mirada eidética a lo real; pretende la uniformidad de salud exento de pasiones y opresión: es libre así y no se restringe ni restringe, en tanto recurre a su ser en integridad: la racionalidad.

Para ésta deontología es menester algunas consideraciones próximas.

 

 
   
 
© 2006. Todos los Derechos Reservados.
Prohibida la reproducción parcial o total de los contenidos de este sitio web.
Diseño y desarrollo: Andrés Zenteno, www.zenteno.org